Eugenia Lerner
 
 

El poder que posibilita 

ã  Serge Kahili King 2006

Traducción: Silvia Sanguineti

 

En el universo existe un poder que tiene una característica muy peculiar. Permite que las cosas sucedan.

Algunas personas lo llaman “gracia”, otros lo llaman “inteligencia infinita”, algunos lo llaman “Espíritu Santo.” En Árabe se le dice “baraka”, en Chino se lo llama li, y en Hawaiano es tanto wai ola (agua de vida) como kumu uli po (el fundamento invisible que conduce – a partir de David Malo). Por supuesto, hay muchas palabras más en diferentes idiomas.

Alguna gente cree que viene de “Dios”, que es llamado con nombres diversos, y otros piensan que simplemente está ahí. Hay quienes piensan que sólo una persona especial puede experimentarlo, o que hay que hacer o decir algo especial como un ritual, o ser iniciado por alguien que tenga poder, o alcanzar un estado especial de pureza o de lo que sea, o cumplir con alguna otra calificación.

Para comenzar, vamos a reconocer que su mera existencia es teórica. En otras palabras, es una interpretación de fenómenos. En este mundo nuestro, todos experimentamos fenómenos – el sol, la lluvia, la gravedad, el electromagnetismo, el dolor, el placer, la felicidad, la infelicidad, etc. Las experiencias y las circunstancias también son fenómenos. Después de experimentar un fenómeno, según sea nuestro nivel de curiosidad, generalmente tratamos de interpretarlo. Es decir, creamos teorías sobre por qué una cosa es de la manera que es, cómo funciona, etc. A veces, estas teorías pueden ser sometidas a prueba y otras veces, no.

Un buen ejemplo de esto último serían las principales teorías en conflicto sobre el origen del universo. En Estados Unidos estas teorías se dividen, en líneas generales, en la teoría Judeo-Cristiana según la cual Dios creó el universo y su orden subsiguiente mediante un acto de voluntad, y la llamada teoría Científica según la cual todo comenzó con una gran explosión (Big Bang) y el orden subsiguiente surgió o bien por casualidad o como efecto “natural” de la misma explosión. El asunto es que ninguna de estas teorías puede ser demostrada. En la medida en que son consideradas teorías, sólo son interpretaciones de fenómenos, pero si se las asume como verdades, se transforman en artículos de fe. Esta clase de fe puede resultar muy útil en algunos casos para brindar una sensación de seguridad emocional, pero ninguna de estas teorías puede ser demostrada y cuando los creyentes de cada teoría comienzan a pelear entre si se llega a situaciones absurdas.

Por otro lado, las teorías del electromagnetismo pueden ser puestas a prueba, y en gran parte han resultado extremadamente útiles para la mayoría de la gente en todo el mundo. Esto no significa que las teorías sean necesariamente verdaderas, sólo significa que son útiles. De hecho (y sin intención de hacer un juego de palabras), una cosa que las hace tan útiles es que normalmente las personas que las usan, las consideran teorías y permanecen abiertas a cualquier modificación o a la aparición de otras nuevas. Las teorías de sanación también pueden ser puestas a prueba y, al igual que las teorías sobre electromagnetismo, en su mayoría son útiles cuando se permite su modificación o reemplazo por otras según lo requiera la ocasión.

Entonces, ¿qué pasa con la teoría del “Poder que posibilita?” Bien, esta teoría también puede ser puesta a prueba.

Para probar una teoría primero se observan los fenómenos, luego se formulan algunas suposiciones sobre cómo se producen, y finalmente se crean formas de poner a prueba las suposiciones de manera que todo aquel que entienda la teoría pueda reproducir el experimento y obtener los mismos resultados.

La teoría del Poder que posibilita existe desde hace muchísimo tiempo y en distintos lugares y épocas se han dado instrucciones muy claras sobre cómo acceder al poder o cómo ponerlo en acción de manera específica. Sin embargo, a pesar de que hoy en día existe mayor disponibilidad que en otros tiempos, rara vez se pone a prueba la teoría de la manera en que fue concebida. En el pasado, esto se debió en parte, a la forma oscura en que se explicó la teoría.

En relación al tema podemos citar a Kumarajiva, un budista hindú: "Cuando uno está tan libre de lo malo como de lo bueno, la potencialidad interior se identifica con la más alta realidad”.

Lao Tse en el Tao Te Ching dice: "A menudo sin intención, veo la maravilla del Tao; a menudo con intención veo sus manifestaciones. La maravilla y las manifestaciones son una y la misma.”

El Libro Uno de los Aforismos Yoguicos de Patanjali supone que el lector ya tiene conocimientos sobre el Poder que posibilita y dice, “Está perfectamente bien formar modelos mentales, de manera de dirigir hacia una forma el flujo de esta Fuerza Vital en continuo movimiento, con el propósito de tomar dominio o con el propósito de crear una situación.”

Todo esto es bastante abstracto y no se entiende fácilmente sin mucha explicación.

En 1910, un hombre llamado Wallace Wattles publicó La Ciencia de hacerse rico, en la cual establece su versión de la teoría y su aplicación práctica. En su libro dice que la teoría es de origen hindú, y es la base de las filosofías de Descartes, Spinoza, Leibnitz, Schopenauer, Hegel, y Emerson. Aquí hay una cita extraída de su resumen:

“Existe una materia del pensamiento de la que todas las cosas están hechas… Un pensamiento en esta sustancia genera las cosas que este pensamiento imagina… El hombre debe formar una imagen mental clara y definida de las cosas que desea tener, hacer o en las que desea transformarse... Nunca es demasiado el énfasis puesto en la importancia de la contemplación frecuente de la imagen mental, junto con una fe constante y una devota gratitud.”

Un escritor británico, James Allen, publicó en 1902 un trabajo titulado “Como piensa un hombre”. En el poema que escribió como prefacio a su libro, resulta evidente que había logrado captar el concepto básico:

“La Mente es el poder Principal que moldea y hace,

Y el hombre es Mente, y cuanto más toma

La herramienta del Pensamiento, dando forma a sus deseos,

produce miles de alegrías, miles de enfermedades.

El piensa en secreto, y sucede:

Lo que lo rodea no es más que su espejo. “

Sin embargo, si bien en su libro habla de pensamiento, deseo y acción, no menciona la fe, la creencia ni la expectativa. No es sorprendente que Allen comenzó siendo pobre y terminó pobre, mientras que Wattles comenzó siendo pobre y terminó muy bien en todo sentido.

Otro escritor del mismo período fue William Atkinson, también conocido como Yogi Ramacharaka quien publicó, en 1912, El poder de la mente. Si bien casi todo el libro está dedicado al desarrollo del deseo, la voluntad y la imaginación como una forma de acceder al Poder que posibilita, en el ultimo capítulo, da una lista de doce características que el hombre que desea ganar las cualidades dinámicas “necesita desarrollar”, y una de las tres “características del éxito” mencionadas en esta lista, es la que el autor llama la “Expectativa intensa”; más adelante agrega:

“No sean meros soñadores o visionarios, cultiven también el deseo; luego desarrollen una expectativa intensa, y luego la voluntad de actuar. Cada una de estas es necesaria.”

Podría mencionar cientos de libros que contienen la misma idea, pero hay una cita excepcionalmente clara que tiene alrededor de dos mil años: "Yo os aseguro que quien diga a este monte: "Quítate y arrójate al mar" y no dude en su corazón sino que crea que va a suceder lo que dice, lo obtendrá.

Por eso os digo: todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo habéis recibido y lo obtendréis.” (Marcos 11:23-24 RSV)

Es difícil ser más claro que eso, pero por alguna razón aún los buenos cristianos o bien no lo intentan o realmente no lo entienden. Por favor, fíjate que acá no dice nada acerca de tener que hacer o ser algo especial antes de que esto pueda suceder, ni tampoco lo dice en los versos que preceden o los siguientes.

Si aceptamos las instrucciones antes mencionadas como una manera de acceder al Poder que posibilita (sea cual sea el nombre que elijamos darle), entonces resulta claro que la plegaria (o como quieras llamar al hecho de decidir lo que quieres) en sí misma no es suficiente. El factor crítico es la creencia. Ahora bien, si todos estuvieran de acuerdo en lo que significa “creencia”, habría un problema menos, pero para algunas personas es una forma débil de “deseo esperanzado”, para otros un concepto abstracto de “fe”, e incluso hay quienes simplemente no pueden aceptar que no haya algo más que eso.

Y sin embargo, es realmente así de simple. Decide lo que quieres, y espera obtenerlo. Lo que más necesitas es una expectativa confiada o no tener dudas en tu corazón. Si las palabras e imágenes te ayudan a clarificar lo que quieres, entonces úsalas, y si las palabras e imágenes sumadas a un fuerte deseo te ayudan a lograr una expectativa confiada o a eliminar las dudas, entonces úsalos para eso. La parte difícil es que no puedes hacer trampa. No puedes sólo decir las palabras correctas, y no puedes sólo sostener las imágenes correctas, y no puedes sólo construir un fuerte deseo. El poder total no se manifiesta hasta que no dejes de tener dudas en tu corazón. No funcionará si usas la confianza como una “bandita”. La verdadera clave está en la expectativa confiada, que es lo mismo que no tener dudas.

Para entenderlo mejor, piensa en un aparato eléctrico o electrónico que tengas en tu casa. El equipo podría dejar de funcionar por una gran cantidad de razones superficiales, pero la razón esencial tendría que ver con que la electricidad no llegue al motor o al componente de funcionamiento. Justo ahora sobre uno de mis escritorios hay una computadora que no funciona. En realidad, la computadora funcionó bien en el taller de reparaciones y también cuando la traje a casa, pero cuando enchufé otro cable de conexión dejó de funcionar. El problema superficial es una entrada defectuosa en el cable de conexión. Sin embargo, de acuerdo con la teoría electromagnética, el problema real es que cuando se conecta ese cable, la electricidad no llega a la computadora.

Mi esposa y yo viajamos mucho y siempre tenemos buena suerte cuando lo hacemos, aún si perdemos el equipaje, hay demoras en los vuelos o cambios en los itinerarios. Esto no se debe a que somos afortunados. Somos afortunados porque esperamos tener buena suerte. Como lo expresa mi esposa, “es como subirse a una escalera mecánica. Planificas todo, compras los pasajes, subes al avión y el resto simplemente sucede.”

Por otro lado, en este momento estamos en el proceso de vender nuestra casa, pero la venta no se efectúa. Los problemas superficiales tienen que ver con que el momento no es conveniente, los cambios del mercado, la subida de los intereses, etcétera. Pero de acuerdo con la teoría del Poder que posibilita, nosotros aún tenemos demasiadas dudas en nuestro corazón. Las dudas superficiales, tales como "¿Encontraremos la casa adecuada?" o "¿Dónde deberíamos vivir?" no son importantes. Lo que se interpone realmente en el camino es la duda que nace del corazón que dice, "¿queremos realmente hacerlo?" Hasta que esto no se resuelva, la expectativa confiada no puede alcanzar el Poder que lo haga realidad.

En tu propia vida, ya sea para cosas grandes o pequeñas, practica desarrollar el sentimiento de expectativa confiada o el sentimiento de no tener dudas, (al Poder que posibilita las cosas no le interesa si quieres un millón de pesos o un buen par de zapatos). La práctica se hace primero recordando o notando en tu vida las cosas que suceden sin esfuerzo y con facilidad, después de haber puesto tu atención emocional en éstas. Luego recuerda lo mejor posible cómo te sentiste después de hacer eso. A veces es simplemente un sentimiento de “saber” que algo va a suceder, y a veces es un sentimiento de no preocuparse por si va a suceder o no. En ambos casos, el factor clave es “no tener dudas”. Finalmente, practica pensar en lo que quieres y el sentimiento de “no tener dudas” al mismo tiempo. Cuando esto se logra, las cosas suceden.