Eugenia Lerner
 
 

Tan solo una pequeña flor.

ã  Serge Kahili King 1993

Traducción: Susan Fain

 

Ukuli´i ka pua, onaona i ka mau´u

"Pequeña es la flor, sin embargo ella perfuma la hierba que la rodea"

La cita que antecede es un proverbio de la tradición Hawaiana, en inglés lo denominaríamos "Ripple efect", efecto de onda y en francés sería "Tache d´huille" toque de aceite o gota de aceite. El concepto ha sido reconocido alrededor del mundo, pero de alguna manera el Hawaiano es más poético y tridimensional. Dice que cosas pequeñas pueden tener un gran efecto. Un equivalente es la teoría del caos. Tal como es usada por los meteorólogos, dice que una mariposa aleteando en Japón puede causar tornados en Texas.

Otro concepto de Hawai, la idea más poderosa en su tradición y una de las que ha extendido su influencia alrededor del mundo, encontrándose y fundiéndose con ideas similares en otras culturas, es la simple idea de lo que llamamos "el espíritu de Aloha ". Usualmente traducido como "amor", incluye las ideas de amistad, aceptación, compasión, misericordia, gratitud, asistencia y cooperación. Así que decimos que una persona muestra "Aloha" cuando nos saluda afectuosamente, cuando nos sonríe, cuando nos ayuda si tenemos una necesidad, cuando se acuerda de agradecernos un favor, cuando actúa como un amigo, cuando perdona algún mal que le hemos hecho. Hay también un aspecto sexual en "Aloha", pero siempre implica una sexualidad amorosa. La asociación entre las flores y el amor es más que una coincidencia, ya que las flores son en realidad los órganos sexuales de las plantas.

Es obvio que las ideas y acciones detrás de "Aloha" no son exclusivas de Hawai y ese es el punto. Las flores crecen en otros lugares, además de en las islas Hawaianas. Las flores de amor crecen silvestres y es maravilloso encontrarse con ellas por sorpresa. No obstante, ellas también pueden ser cultivadas y compartidas más generosamente. Así como cultivamos flores con la intención consciente de distribuirlas lo más ampliamente posible, así podemos cultivar la práctica del amor para distribuirlo más ampliamente.

Cada semana en Kawai realizamos sesiones de charla patrocinadas por Aloha Internacional donde discutimos la cultura, filosofía, y tradiciones de las islas. Antes de que el grupo fuera tan grande, yo solía comenzar cada sesión pidiendo a todos los presentes que compartieran su nombre, su lugar de origen y que contaran alguna cosa buena que les hubiera sucedido recientemente. A los que asistían por primera vez, frecuentemente les resultaba difícil pensar en algo bueno, porque nuestra sociedad sutilmente nos alienta, en cambio, a compartir aquellas cosas que están funcionando mal. Así que parte del propósito de esto era hacer que la gente pudiera pensar en términos más positivos para su propio beneficio. Pero el objetivo más importante era el efecto que esto tenía sobre todos los presentes. Era maravilloso y de alguna manera impactante observar cómo los rostros de todos se iluminaban cuando una persona comentaba un simple evento, tal como haber observado el arco iris o una ballena o su placer por haber hospedado a un amigo que venía del continente. Cuando se comparte un evento, cada persona lo reproduce en su propia mente y responde a él con su propio grado de buenos sentimientos. El arco iris de una persona de pronto se convierte en el arco iris experimentado por veinticinco o más personas. Un sólo acontecimiento, común y corriente, aumentaba el placer y la energía de todo el grupo. Al concluir esta forma de compartir las experiencias todos se sienten bien.

La idea detrás de la pequeña flor es que realmente no importa cuan pequeño seas, ya sea en número o tamaño. No importa cuánto sepas o cuántas habilidades tengas. No importa cuánta educación o cuántas credenciales tengas. Lo que realmente importa es cómo afectas el mundo a tu alrededor.

Eres como una pequeña flor y todo lo que haces afecta tu mundo. Cuando sonríes otros se sienten mejor, aún cuando no lo reconozcan o tú no te percates de ellos. No has sonreído alguna vez al ver a dos personas sonreírse mutuamente? .O reírte bajito junto con un niño que ríe? .Cuando ayudas a una persona, muchas otras se sienten mejor. Esas otras personas pueden haber sido las beneficiadas con la ayuda, pueden haber visto la ayuda o pueden haber escuchado acerca de ella o pueden haber respondido de manera positiva a los buenos sentimientos de aquellos que fueron ayudados. Cada vez que actúas con un propósito amoroso estás sembrando semillas para el crecimiento de otros, en formas que quizás nunca veas y entre aquellos que quizás nunca conozcas. Como el perfume de una pequeña flor, el efecto de tus acciones se expande mucho más allá del área de tu percepción inmediata.

En relación con los gobiernos, las grandes empresas y las organizaciones religiosas, una persona individual es como una pequeña flor. Sin embargo, los individuos que realizan pequeñas cosas en las que creen, pueden cambiar el comportamiento de multitudes.

El establecimiento oficial del día de la madre, ahora celebrado por millones de personas cada año, se logró gracias al esfuerzo persistente de una mujer que simplemente creía que las madres debían ser honradas. El movimiento por los derechos civiles comenzó con individuos comunes y corrientes que simplemente cambiaron su propio comportamiento porque creían que tenían derecho a ser tratados igualitariamente. El vasto movimiento ecologista, que ahora influencia las políticas de virtualmente la mayoría de los gobiernos en el mundo, comenzó con individuos que por propia cuenta comenzaron a mostrar más respeto por el medio ambiente.

George Washington Carver, un hombre negro que hablaba con las flores y les pedía que le revelaran sus secretos, fue un vehículo de la transformación de la economía del sur de los Estados Unidos. Unas pocas personas, a las que les encantaba entretenerse con la electrónica, revolucionaron con éxito la industria de la computación. Un hombre independiente, conocido como Ted Turner, revolucionó la industria televisiva.

Un gurú indio, Maharishi Mahesh Yogi, que sólo quería compartir una simple técnica de su tradición hindú, inició un movimiento mundial que trajo el beneficio de sus ideas a gobiernos, escuelas, empresas y aún hasta otras religiones. La madre Teresa que sólo quería ayudar a los moribundos también ha tenido una influencia mundial en la manera en que los moribundos son tratados hoy en día.

Podría nombrar a muchos otros individuos que hoy consideramos excepcionales, que han tenido una gran influencia en varios campos, pero el punto es que todos ellos comenzaron como una pequeña flor, sin mucha influencia en lo aparente. Sin embargo, todo lo que ellos dijeron, todo lo que hicieron y todo lo que pensaron fue sentido por otros y generó reacciones en otros.

“Todo lo que pensaron” es lo que dije recién. Es fácil reconocer la influencia de las palabras y las cosas que podemos ver. Es fácil también reconocer la influencia del carisma o las emociones sobre las personas que están cerca nuestro. Si tienes una base espiritual probablemente puedas reconocer la influencia de la plegaria también. En mi tradición Huna, no obstante, consideramos que cada pensamiento es una plegaria. En otras palabras, somos seres telepáticos, que constantemente estamos siendo telepáticos ya sea en modos activos o pasivos. Respondemos a los pensamientos de otros y ellos responden a los nuestros. Contrariamente a miedos que son populares, nadie puede controlar los pensamientos de otro. Pero, como el perfume de una pequeña flor, podemos influir. Si el perfume huele bien la respuesta será buena. Si el perfume huele mal la respuesta será mala. Nuestros pensamientos se verán reflejados, tal vez amplificados, en los acontecimientos del mundo que nos rodea.

Da casi un poco de miedo pensar que cada pensamiento que piensas está llegando al mundo y lo toca y modifica en el mismo grado. Y cuando digo “el mundo” no me refiero sólo a las personas en él, sino asimismo a las plantas, animales, y a los elementos y objetos también. Puede producir más miedo, cuando recuerdas todas las cosas mezquinas que has pensado, todos los pensamientos de enojo, de miedo, de venganza, de espanto que has tenido de tiempo en tiempo. Han estado teniendo un efecto en el mundo?, De acuerdo con mi tradición, sí. Quizás no han hecho más que empujar a una molécula o a un electrón o quizás han sumado su ímpetu a eventos en curso. Pero ciertamente tienen un efecto.

No obstante mi tradición también dice que la naturaleza del universo es amor. Y el amor es un impulso hacia el crecimiento, un deseo de incrementar la capacidad de tomar conciencia, las habilidades y la felicidad. Todo el universo y cada entidad individual dentro de él, se están moviendo hacia un amor más y más grande. Esto quiere decir que cualquier cosa contraria al amor tiene que ir en contra de este movimiento, como una roca rodando cuesta arriba. Bajo ciertas circunstancias naturales las rocas pueden moverse en contra de la gravedad, pero se requiere una tremenda cantidad de energía para hacer esto. Los seres humanos uniendo sus energías individuales y sus ideas han inventado máquinas para mover rocas y otros objetos contra la gravedad, en pequeñas cantidades y por distancias cortas, pero nuevamente la cantidad de energía y esfuerzo es considerable. De manera similar cualquier influencia contraria al amor requiere de una tremenda energía para tener algún efecto.

“Espera!”alguien podría decir. “Y qué pasa con todos los efectos malignos en el mundo? Qué acerca de las guerras, enfermedad, crueldad, contaminación y demás? Parece que estas cosas suceden con tanta facilidad.” Yo diría que la única razón por la que parece fácil que dichas cosas sucedan es porque ya existe una tremenda cantidad de energía moviéndose en esas direcciones. Esa energía proviene de todos los pensamientos de miedo y enojo pensados por toda clase de gente alrededor de todo el planeta. El amor y los efectos del amor continúan a pesar de ello, en una escala muchísimo mayor que cualquiera de desamor. De hecho, las cosas malas parecen tan terribles porque ocurren en un trasfondo de amor tan inmenso que apenas lo podemos reconocer. Pero individualmente cuando tienes pensamientos de enojo o de miedo te conectas con la energía existente de enojo y miedo y ésta amplifica los efectos de tus pensamientos al mismo tiempo que tu sumas tu pequeña parte a su existencia.

Antes de que te encojas y desmorones por la culpa, te ayudará saber que hay algo simple que puedes hacer al respecto. Porque el ímpetu del amor es tanto más grande que cualquier otra fuerza contraria, los pensamientos de amor te conectan con ese poder positivo, que también amplifica los efectos de tus pensamientos, mientras sumas tu parte a él. Además, tus pensamientos amorosos neutralizarán los efectos de pensamientos previos de miedo y enojo, de la misma manera que la fuerza de gravedad que empuja a una pared hacia abajo, neutraliza toda la energía que fue necesaria para levantarla. Por otro lado, los pensamientos de miedo y enojo no neutralizan los pensamientos de amor, tal como levantar una pared no neutraliza los efectos de la gravedad.

Hablemos de los pensamientos de amor. ¿Qué son exactamente?. Cualquier pensamiento que incentive un aumento de la percatación, de las habilidades o de la felicidad es un pensamiento amoroso. Una afirmación positiva puede ser llamada un pensamiento amoroso. Una plegaria a cualquier forma de Dios para tu propio bien o el de otra persona, es un pensamiento amoroso. Un pensamiento amoroso puede ser un cumplido mental hacia un amigo o un desconocido, apreciar la belleza de un amanecer o de una puesta de sol, la gratitud por un regalo o el perdón de un daño. El deseo de paz o la esperanza de un futuro mejor, o visualizaciones creativas para tener éxito y prosperidad pueden ser pensamientos amorosos. Todo pensamiento en la dirección de la bondad es un pensamiento de amor.

Lo que realmente necesitamos ahora son más pensamientos amorosos conscientes. Para volver a nuestra flor, mucha gente piensa que lo que ocurre es que las flores simplemente huelen bien. En realidad las flores emiten su perfume con el propósito específico de influenciar a los animales para que se acerquen y las ayuden a polinizarse entre sí. En retribución por este favor las flores proveen de néctar a modo de recompensa, el único propósito al que ese líquido sirve. Las flores no sólo emiten su perfume con un propósito, sino que también regulan el tiempo de sus emisiones para que coincida con las actividades naturales de los animales a los que desean influir. La próxima vez que te detengas a oler las flores, presta atención a la hora del día. Algunas flores dan la mayor parte de su perfume a la mañana, algunas a la tarde y otras a la noche. Si las hueles en otros horarios su perfume es débil o inexistente. Es como si las flores tuvieran mayor influencia cuando sus intenciones son más conscientes.

Metafóricamente, como si tu fueras una pequeña flor, lo que estoy sugiriendo es que tus pensamientos concientes e intencionados son más poderosos que los que simplemente pasan por ahí, por así decir. Más que eso, estoy sugiriendo que los pensamientos que piensas con una intención específica de influenciar, son aún más poderosos. Más allá de eso, tus pensamientos más poderosos son aquellos que buscan amplificar conscientemente cualquier inclinación hacia el bien que ya existe allí afuera.

Por ejemplo un pensamiento como este: "Que a esos codiciosos urbanizadores de Sud América se les impida seguir quemando la selva tropical", es mucho menos efectivo que uno como este: "Que todos aquellos que quieren mantener y proteger la selva tropical tengan más valor, confianza y éxito." En el primer caso, estas dirigiendo tu energía mental contra algo, mientras que en el segundo, la estás sumando a un curso en crecimiento. De la misma forma con respecto a tu salud personal, es más poderoso pensar: "Mi salud está mejorando" que, "me estoy liberando de mi enfermedad". Porque la tendencia natural de tu cuerpo es hacia la salud y no apartarse de la enfermedad. Tu cuerpo no se deshace de la enfermedad. Cuando está lo suficientemente libre para hacerlo, absorbe, transforma o expulsa aquellas cosas que interfieren con la salud. Ese es un proceso bastante diferente.

Si una pequeña flor puede perfumar la hierba a su alrededor, entonces el perfume de millones de pequeñas flores puede ser transportado por el viento a los rincones más lejanos del mundo. Aquellos de nosotros que estamos orando, bendiciendo, pensando y actuando con el espíritu de amor en nuestras vidas cotidianas, ya estamos comenzando a tener una sutil pero creciente influencia en numerosos países, debido a la naturaleza misma de nuestro foco y porque somos una pequeña flor hecha de miles de pequeñas flores, todas emitiendo el mismo perfume, la esencia del poder del amor y del amor poderoso.

Sin casi recursos y pocos en número, estamos influenciando para el bien, a una gran cantidad de personas. Apenas hemos comenzado, pero hemos comenzado. El mundo está cambiando rápidamente a nuestro alrededor y está cambiando como resultado de fuerzas internas, no externas. Gente en rincones lejanos del mundo está inhalando la fragancia de nuestras pequeñas flores y haciendo cosas, pensadas antes como imposibles.

Cuando quiera que la violencia insensata, las epidemias, las tragedias y la contaminación en el mundo parezcan avasalladoras, abre tus ojos un poco más ampliamente y mira el bien creciente que muchas pequeñas flores están creando. Reflexiona por un momento sobre aquellos que están ayudando a los niños en otros países a vivir mejor y más saludablemente; aquellos que con ingenio están incrementando la habilidad de comunicación entre todas las personas; que están desarrollando más maneras de sanar el cuerpo y la mente; que están negociando la paz y el entendimiento entre enemigos; a los que no sólo están mirando hacia las empresas, los negocios y los gobiernos para que protejan el medio ambiente, sino que también están desarrollando nuevas maneras de cooperar con la Naturaleza, en lugar de explotarla. Brinda cierta apreciación, también, al tremendo incremento de comediantes que nos hacen reír y a la existencia misma de un canal de comedia en la televisión, al margen de lo imperfecto que su contenido pueda ser. Todo alrededor del mundo, en cada país, hay gente trabajando duro para mejorar las cosas. Y cada pensamiento positivo que podamos tener acerca de ellos, los ayuda.

Es bueno participar en grandes causas y llevar adelante grandes proyectos, pero esa no es la única manera de hacer las cosas. Practicar el espíritu de Aloha en tu vida diaria es otra forma válida. Una de las cosas más alentadoras y estimulantes que he visto recientemente es el incremento en el interés en un concepto radical, ejemplificado por la siguiente frase: "Practica actos de bondad al azar y de belleza sin sentido". Estamos tan acostumbrados a pensar en términos de satisfacer necesidades que la idea de hacer cosas buenas en forma aleatoria, tan sólo por diversión, es realmente radical. Dejar monedas de más en los teléfonos públicos o en los expendedores de diarios, nos permite saltar de viejos patrones de pensamiento, incluir una nota de agradecimiento junto con la factura de la compañía de electricidad, darle un regalo a alguien que no lo espera, quitar la maleza o levantar la basura sin que nadie te lo haya pedido. Es divertido hacer estas cosas para extraños, pero es más osado hacerlo dentro de tu propia familia. Alguna gente que promueve estas cosas las está llamando "guerrillas espirituales" y resulta pegadizo. Pero yo pienso que no necesitamos la conexión con lo guerrero. Yo prefiero "duendecillos amistosos".

Si deseas practicar más amor telepático, puedes practicar un ejercicio simple. Encuentra un lugar confortable al aire libre, o donde puedas mirar hacia afuera. Este es un ejercicio para hacer con los ojos abiertos y en contacto con el entorno, y realmente no tiene importancia si estás acostado, sentado, parado o caminando. Luego, imagina que eres una flor preparándote para emitir tu perfume. Elige tu flor preferida y/o tu aroma preferido. Si tienes el aroma verdadero a mano eso puede ayudar a tu imaginación. Toma un momento para decidir a quién o a qué quieres enviarle tu perfume y con qué propósito. Lo puedes enviar a un miembro de tu familia o a un amigo, a un grupo u organización que esté llevando adelante una tarea en la que crees o incluso a grupos de plantas o animales. La idea a sostener es que tu perfume les dará la fuerza o la energía para hacer algo beneficioso para ellos mismos, para otras personas o cuestiones. Finalmente emana tu perfume afuera hacia el aire e imagina que se dirige hacia donde tú deseas que vaya y que realiza lo que tú quieres que haga. Puedes finalizar afirmando, en tus propias palabras, que eso es ya un hecho.

Los antiguos Hawaianos a menudo usaban flores como símbolos poéticos de personas. Como dice otro proverbio Hawaiano:

Mohala i ka wai ka maka o ka pua

"Desplegados por el agua están los rostros de las flores"

El sentido es que las personas florecen cuando las condiciones son buenas. Cuantas más y más pequeñas flores se reúnen para esparcir su amorosa influencia, estaremos ayudando a crear esas condiciones.